viernes, 12 de septiembre de 2014

Conclusión 199

Después de más de dos años sin pasarme por aquí, vuelvo a mi pequeño escondite. A pesar de que durante todos estos meses mi vida ha sufrido altibajos, alegrías y desgracias, a pesar de haber madurado, o al menos eso creo, a pesar de todo ello, sigo siendo la misma chica que escondía sus pensamientos entre palabras inconexas hace ya casi cinco años. 

Y aquí estoy, luchando contra mi mayor problema: yo misma. 

domingo, 8 de abril de 2012

Conclusión 198

No sabía cuanto tiempo llevaba el tren en marcha. Sus recuerdos eran vagas ilusiones que transpasaban el límite entre la realidad y la ensoñación. No se acordaba de cómo había llegado hasta allí, solo sabía que llevaba sentada en el mismo vagón durante varias horas, incluso puede que días. No comía ni bebía. Solo permanecía al lado de la ventanilla, con la mirada perdida hacia ninguna parte. Su cuerpo estaba entumecido. Sus compañeros de vagón habían aprendido a ignorarla, pensaban que permanecería en esa postura hasta que el tren llegase a su destino. 

Sin embargo, un día cualquiera, a una hora cualquiera, la joven acompañante de la ventanilla se levantó y presionó el botón de parada de emergencia. El tren frenó bruscamente. Sin mediar palabra, bajó del vagón y se preguntó en voz alta: ¿Qué estoy haciendo con mi vida?

sábado, 31 de diciembre de 2011

Conclusión 197

Otro año más llega a su fin. Un año igual que otro cualquiera y a la vez especial. El año de la mayoría de edad, de selectividad, del "verano de nuestra vida" y de, como no, el inicio de la universidad. No importa que no todos los 365 días hayan sido perfectos, solo los buenos momentos permanecerán grabados en nuestra memoria y los errores... bueno de los errores siempre aprendemos. 
¡Feliz 2012 a todos!


"Hay sólo dos maneras de ver la vida: una como si nada fuera un milagro y la otra como si todo fuera milagroso." Albert Einstein.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Conclusión 196

Siempre que veo una película o leo un libro me pongo en el papel del protagonista. Lo vivo tanto que al final,  acabo llorando cuando el personaje secundario muere. Desde pequeñita soñaba con que era una pirata en busca de aventuras o la pobre princesa que perdía su zapato de cristal. Era cualquier cosa, no le ponía pegas al papel, solo quería vivir una vida más interesante. Me quejaba de que mi vida era muy aburrida, me quejaba mientras estaba tumbada viendo el tiempo pasar. 

Ahora, con unos años más en mi cabeza, por fin me he dado cuenta de que la única responsable de mi "aburrida" vida soy yo. Si no me gusta algo, no tengo que esperar con los brazos cruzados a que cambie por si solo. No es tan fácil. Tengo que pelear, caer, morir y resurgir, dejarme la piel en lo que quiero y aprender a sobrellevar mis fracasos y disfrutar de mis victorias. Solo nosotros podemos cambiar nuestra vida, pero antes, tenemos que saber lo que realmente queremos, pararnos durante un segundo a escuchar lo que nuestro yo interior grita.

jueves, 6 de octubre de 2011

Conclusión 195

El cáncer te mata. No importa el dinero que tengas. Da igual que vayas a Houston o a Navarra. El cáncer mata cada día y lo triste es que todavía no hay una cura.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Conclusión 194

Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.

La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.

La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que "el tiempo todo lo cura" es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.

La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.

La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.

El nombre del viento. Patrick Rothfuss

jueves, 22 de septiembre de 2011

Conclusión 193

Si miras a tu alrededor, seguro que encuentras algo que tienes desde hace tiempo pero que nunca has utilizado. Puede ser un juguete de la infancia o una camiseta pasada de moda. Realmente hace años que no lo has usado, ni siquiera te acordabas de él, pero cuando tu madre te insiste en tirarlo tu te niegas rotundamente y luchas con uñas y dientes para conservarlo. La primera vez ganas la partida, la segunda puede que también. Pero a la tercera, tu madre ya no te pregunta si quieres tirarlo, directamente lo tira. No sufres la perdida porque en realidad nunca le has tenido cariño.

Eso a menudo pasa con las personas. Personas que han estado contigo desde siempre pero que has dejado en un segundo plano, pensando que siempre estarían y cuando te quieres dar cuenta ya no están, las has perdido.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Conclusión 192

Estoy nervioso. No debería de estarlo. Habrá más de quinientas personas en la sala, es muy difícil que la vea. De todas formas, deseo verla. Inconscientemente me he puesto mi camiseta de la suerte. Estoy en el bus y no dejo de pensar en ella. Ha pasado medio año desde que la vi. ¿Se acordará de mi?
Genial. He llegado tarde y me toca de pie. Tengo una visión privilegiada, puedo ver a todos los asistentes. Un momento, creo que está allí. A la derecha del todo, al lado de las escaleras. ¡Se está dando la vuelta! Ha mirado hacia arriba. Hemos intercambiado la mirada, al menos un milisegundo. Sigue tan radiante como siempre. Sin dejar su sonrisa. Creo que no me ha reconocido. 
La he perdido. No sé donde se ha metido después de la conferencia. En fin, queda mucho tiempo por delante seguro que la vuelvo a ver. Espera, está en la parada del bus. Acercate, saludale y hablale. Parate a hablar. Parate.
¡Te he dicho que te pararas! ¡Un simple saludo con un levantamiento de cejas, no es hablar! En fin, queda media hora de bus para lamentarme. La próxima vez hablare con ella, lo prometo.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Conclusión 191

Nunca he sido una niña que haya creído en hadas, fantasmas o en el ratoncito Pérez. Ni siquiera llegué a creer en los Reyes Magos. De pequeña no tenía miedo a nada. Era una auténtica temeridad, por ello tengo mis rodillas llenas de cicatrices, un dedo y una muñeca rotos, una operación y miles de accidentes más. Podía dormir yo sola en un desván gigantesco, sin escuchar sonidos aterradores. Mi único punto débil eran las pesadillas. Casi siempre eran las mismas: que si me persigue un león, que si me secuestra el Capitán Garfio, que si mi madre se convierte en una bruja malvada...

Conforme fui creciendo, las pesadillas desaparecieron junto con mi temeridad. En cambio, ahora creo en cosas tan fantásticas y de ciencia ficción como la felicidad o el amor para toda la vida y tengo un miedo atroz a las estadísticas, cuanto más bajas son, más miedo dan. 40% 30% 20% 10%... Dan miedo, ¿verdad?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Conclusión 190

No le importaba que fuese verano y estuviese de vacaciones, le gustaba despertarse con la luz de la luna. A tientas, bajaba hasta la cocina donde tomaba un simple vaso de leche. Cogía su cámara de fotos y sin hacer ruido salía por la puerta de detrás. A fuera, el frío le hacía estremecerse. Con paso firme se dirigía hacia lo alto del pueblo. Allí, en la cima de la montaña, contemplaba cada día el amanecer. Sacaba decenas de fotos: el Sol todavía escondido entre las montañas, el juego de sombras, los colores violetas y anaranjados. Todo, no se olvidaba de inmortalizar ni un solo detalle.

Pero hoy era distinto. Hoy, aunque lleva la cámara de fotos, permanece quieta mirando el horizonte. Prefiere por una vez contemplar todo aquello a través de sus propios ojos. Ahí continúa hasta que los rayos de Sol iluminan el último recóndito lugar en tinieblas, mientras piensa en lo insignificante que es entre toda esa belleza.

sábado, 28 de mayo de 2011

Conclusión 189

Meredith: There is a reason I said I'd be happy alone. It wasn't because I thought I would be happy alone. It was because I thought if I loved someone and then it fell apart, I might not make it. It's easier to be alone. Because what if you learn that you need love? And then you don't have it. What if you like it? And lean on it? What if you shape your life around it? And then it falls apart? Can you even survive that kind of pain? Losing love is like organ damage. It's like dying. The only difference is, death ends. This? It could go on forever . . .
 
Grey's Anatomy Season 7 Episode 22

Hay una razón por la que dije que estaría bien sola. No fue porque pensara que sería feliz a solas. Fue porque pensaba que si yo amaba a alguien y entonces se acababa, no podría soportarlo. Es más fácil estar solo. Porque ¿si te das cuenta de que necesitas amor y luego no lo tienes? ¿Y si te gusta? ¿Y si te apoyas en él? ¿Qué pasa si formas tu vida a su alrededor? ¿Y si entonces se cae a pedazos? ¿Puedes soportar ese tipo de dolor? Perder el amor es como perder un órgano dañado. Es como morir. La única diferencia es que la muerte acaba. ¿Esto? Podría continuar para siempre. . .

jueves, 26 de mayo de 2011

Conclusión 188

Cuando todo te desborde, apaga la luz, pon tu música favorita y cierra los ojos. Imagina tu lugar favorito, sentado viendo el horizonte y a tu lado... ¿quién estaría a tu lado? ¿quién te haría feliz con sólo su presencia?

martes, 24 de mayo de 2011

Conclusión 187

¿Qué haré cuando busque tu ayuda y tú no estés?

lunes, 23 de mayo de 2011

Conclusión 186

Resulta irónico que, a pesar de todo tu empeño, no consigas olvidarte de una persona y que en cambio, poco a poco desaparezca de tus recuerdos esa persona que te ha visto crecer.

domingo, 22 de mayo de 2011

Conclusión 185

Me encantan las escenas simultáneas en las películas. La pantalla por un momento se divide en dos. A un lado, ella paseando con sus amigas. Al otro, él tocando la guitarra. Viven ajenos a todo, pensando que el destino nunca más entrecruzará sus vidas. Pobres ilusos. El destino, o mejor dicho el guionista, hace que se encuentren un día cualquiera al cruzar la calle, y entonces, como si de un tiempo cíclico se tratase,vuelven a rememorar todo otra vez.

Me gusta tumbarme en la cama, mirar hacia el techo e imaginarme que soy esa chica del lado izquierdo de la pantalla. Pensar, por un momento, en las escenas que aparecerían a mi lado: tú en un bar, o viendo la tele o jugando a la videoconsola o, ¿por qué no?, tumbado en la cama, mirando hacia el techo y pensando en las escenas que aparecerían a tu lado. Me gusta imaginarme los planos, los enfoques, las escenas. Me gusta imaginar el desarrollo de mi propia película. Me gusta pero, sin embargo, a la vez me entristece. Los créditos han impedido el final feliz.

viernes, 20 de mayo de 2011

Conclusión 184

Para aquellos días de mierda, que cierran una semana de mierda, lee un buen "libro" cargado de humor. Uno que empiece con un "Felices 18, espero que te guste" y termine con un borrón.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Conclusión 183

¿Dónde se encuentra tu refugio? Cuando sientes que el mundo se desmorona o simplemente necesitas un poco de soledad, ¿dónde te escondes?

Podía parecer extraño pero su preciado refugio eran las clases. La de física, química, mates o dibujo, no importaba cuál era, sólo el hecho de que su mente estuviese ocupada. Durante los cincuenta minutos que duraba cada clase su único pensamiento era "joder, a mi me sale diez elevado a tres" y el resto desaparecía. Daba igual que fuera lloviese o granizase, que hubiese una invasión alienigena o fuese el fin del mundo, su único problema se reducía a un ejercicio mal resuelto o a una puñetera figura que no conseguía dibujar.

El problema venía cuando durante el resto de las 21 horas del día, su mente estaba tan poco ocupada que los malos augurios invadían su cabeza en tropel. Entonces, nada podía salvarla, ni siquiera el mundo de los sueños.

sábado, 14 de mayo de 2011

Conclusión 182



Pd. La foto la encontré en un blog hace mucho y ya no me acuerdo cual era.

lunes, 2 de mayo de 2011

Muerte y destrucción

Un mes y medio durante el cual mi cabeza explotará todos los días, no podré volver a dormir hasta el mediodía y seré una yonki de la cafeína y las aspirinas. Selectividad no podrás conmigo. 

Soy estudiante de 2º de bachillerato, me suicidaría pero no tengo tiempo.

Conclusión 181

El timbre puso fin a las clases. Todos despavoridos corrían hacia la puerta para disfrutar al máximo del fin de semana. Ella con paso decido entró en su clase, se subió a la mesa del profesor y empezó a gritar.

-¿Pero qué haces? ¿Estás loca?
-¡Ah! Por fin me ves. Empezaba a creer que mi ropa era una capa de invisibilidad.
-Deja de decir tonterías y baja de ahí, te van a oír.
-¿Tengo que ponerme un chaleco reflectante para que me hagas caso?
-Te hago caso.
-Claro. Todos los días me saludas con un "Buenos días princesa". Me preguntas que tal me ha ido el día. Te interesas por mis problemas, me animas y no me contestas con un simple "no sé". ¿Verdad?